Irán: Ejecución inminente de un joven cuyo caso aún se está revisando

19/May/2015

Amnistía Internacional

Irán: Ejecución inminente de un joven cuyo caso aún se está revisando

La organización ha advertido de que la
ejecución de Hamid Ahmadi —declarado culpable de matar a puñaladas a un hombre
durante una pelea de grupo que ocurrió cuando tenía 16 años— podría ser
inminente a pesar de que el Tribunal Supremo ha confirmado que se está
tramitando una solicitud de que se revise el caso.
“La pena de muerte es el castigo cruel,
inhumano y degradante por excelencia, pero resulta especialmente inquietante
que en este caso Irán esté dispuesto de nuevo a violar la clara prohibición del
derecho internacional de ejecutar a personas que eran menores de 18 años en el
momento en que se cometió presuntamente el delito. Si la ejecución sigue
adelante mientras el caso está sometido a revisión del máximo tribunal iraní,
sería además un error de la justicia”, declaró Said Boumedouha, director
adjunto del Programa para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.
“Las autoridades iraníes deben paralizar de
inmediato todos los planes de llevar a cabo esta ejecución y permitir que la
justicia siga su curso sin recurrir a la pena de muerte.”
Hamid Ahmadi fue condenado a muerte en marzo
de 2010 por la Sala 11 del Tribunal Penal de Apelación de la provincia de
Gilan; el Tribunal Supremo confirmó la pena en noviembre del mismo año. Sin
embargo, una disposición sobre la condena de menores de 18 años contenida en el
Código Penal iraní de 2013 ha permitido que el abogado de Ahmadi presente una
solicitud de revisión judicial basada en la edad que tenía Ahmadi cuando se
cometió supuestamente el delito.
Amnistía Internacional pide a las autoridades
que conmuten la pena de muerte impuesta a Hamid Ahmadi. De ser declarado
culpable en un nuevo juicio, en unas actuaciones que garanticen el más estricto
cumplimiento de las normas internacionales de imparcialidad procesal (incluidas
las salvaguardias y los principios específicos sobre justicia de menores),
Ahmadi deberá ser castigado con arreglo a las obligaciones internacionales de
Irán en materia de derechos humanos, que excluyen el recurso a la pena de
muerte.
Irán es Estado Parte de la Convención de los
Derechos del Niño, que prohíbe estrictamente la imposición de la pena de muerte
a personas que eran menores de 18 años en el momento en que se cometió delito.
Sin embargo, Irán sigue imponiendo la pena capital a estos jóvenes y los
ejecuta una vez que han cumplido los18 años.
“La condena a muerte de Hamid Ahmadi contradice,
una vez más, las reiteradas afirmaciones de Irán de que no ejecuta a menores y
muestra el desprecio evidente de las autoridades hacia una de las prohibiciones
más claras del uso de la pena de muerte”, prosiguió Said Boumedouha.
Hamid Ahmadi fue condenado a muerte
originalmente en agosto de 2009. El Tribunal Supremo iraní anuló posteriormente
la condena y remitió el caso a un nuevo juicio debido a las dudas que suscitaba
el testimonio de los testigos clave.
Durante el segundo juicio, Hamid Ahmadi se
retractó de la “confesión” que había hecho bajo custodia policial de que había
apuñalado en el pecho a la víctima mortal. Dijo que había hecho esa declaración
porque los funcionarios lo habían amenazado con enviarlo de nuevo a la
tristemente célebre Unidad de Investigación Policial (Agahi) si no reconocía
haber cometido el delito.
Sin embargo, el tribunal rechazó su queja y no
parece que haya investigado las denuncias de coacción, incluida la amenaza de
tortura u otros malos tratos, ampliamente empleados en las unidades de
investigación policial iraníes. Tampoco expuso el tribunal su preocupación por
el hecho de que un menor fuera interrogado sin tener acceso a un abogado, lo
que constituye otra violación de las normas internacionales de imparcialidad procesal
y justicia de menores.
Hamid Ahmadi fue declarado culpable de
“asesinato premeditado” basándose en el principio del “conocimiento del juez”,
una disposición de las leyes iraníes que permite que los jueces hagan su propia
determinación subjetiva y posiblemente arbitraria de la culpabilidad del
procesado, basándose en pruebas circunstanciales y no en pruebas concluyentes.
“En lugar de enviar a otro joven al patíbulo
tras un proceso judicial defectuoso, las autoridades iraníes deberían abrir una
investigación independiente sobre la denuncia de que Hamid Ahmadi fue obligado
a ‘confesar’ y a autoinculparse”, concluyó Said Boumedouha.
Irán es uno de los pocos países que siguen
ejecutando a menores de edad. Amnistía Internacional ha recibido informes sobre
al menos 72 ejecuciones de menores en Irán desde 2005, incluidos al menos 14
ejecuciones de personas menores de 18 años en el momento en que se cometió el
delito solamente en 2014. El Comité de los Derechos del Niño, de la ONU,
estudiará el cumplimiento por Irán de la Convención sobre los Derechos del Niño
en junio de 2015, en un Grupo de Trabajo que se reunirá antes del periodo de
sesiones, y después en una sesión de revisión en enero de 2016.